Para acabar este añito os dejo con un artículo algo más corto de lo habitual. Estas fechas son perfectas para analizar los objetivos que nos propusimos a principios de año y empezar a preparar los de 2017 (ya escribí sendos posts sobre ello: preparar objetivos y revisión de ellos).

Hoy me gustaría contaros algo muy potente que aprendí en el primer día del Máster de Emprendedores que recomiendo encarecidamente a todo aquel que quiera emprender una nueva aventura o proyecto, o simplemente quiera “renovarse”.

La idea es aligerar el peso de la mochila antes de empezar a caminar. A veces, nos empeñamos en poner la excusa de que nos faltan conocimientos para poder afrontar cualquier tipo de reto, pero puedo afirmar que en la mayoría de ocasiones no solo no nos faltan cosas, ¡sino que nos sobran! Es la idea del “menos es más” entorno a la cual giran Emprender ligero, El monje que vendió su Ferrari o la primera parte de Coaching para el éxito (todos ellos libros muy recomendables).

mochila

Vamos al lío.

Aquel día nos explicaron tres tipos de limpieza o desintoxicación para disminuir la carga que llevamos con nosotros: material, corporal y personal.

 

Desintoxicación material

La primera limpieza es la material. ¿Cuántas cosas nos sobran en la mesa de trabajo, en el armario y, en general, en toda la casa? Almacenamos cosas durante años que nunca usamos y que nos ocupan espacio, nos crean incomodidad y nos quitan energía. ¿Cuánta ropa que no nos ponemos seguimos guardando?

Al igual que para adquirir nuevas ideas necesitamos abrir nuestra mente y “desinstalar viejos programas” para poder cambiar de paradigma (como lo explica a la perfección mi maestro Josepe en su libro PNL para líderes), si queremos que nueva energía entre en nuestra vida, tenemos que hacerle hueco.

Consejo: a nosotros nos propusieron que todo lo que llevara más de un año sin usar en el armario y en general, todo lo que no nos “encantara”, lo sacáramos de casa (darlo a alguien o donarlo a alguna asociación puede ser la mejor opción). El resultado es brutal. Probadlo. Para lo más incrédulos, siempre podéis dejárselo a un amigo, y si veis que después de un tiempo no has notado ningún cambio, decirle que os lo devuelva.

Desintoxicación corporal

Hoy en día sabemos que una nutrición saludable y un cuerpo sano son vitales para conseguir el éxito en nuestros proyectos. Al mismo tiempo, es muy difícil no “pecar” alimenticiamente hablando con la publicidad y los productos tan suculentos (y perjudiciales) que nos ofrecen las multinacionales alimentarias. Los que me conocen saben que aunque es una de mis prioridades, me cuesta horrores no caer en la tentación muy a menudo.

Hay varias formas de resolver este problema. Y aunque lo mejor es crear un estilo de vida en el que lo normal sea que cuidarse día a día (si queréis un libro guía, que mejor que el que acaba de sacar mi amiga May, ¿De qué tienes que desprenderte para adelgazar?).

Sin embargo, nunca viene de más hacer “desintoxicaciones periódicas”. Conozco amigos que han estado un periodo de tiempo (de una semana a 20 días) sin no comer productos industriales o edulcorados, ni carnes, ni beber alcohol ni café, y el resultado ha sido espectacular.

Otras opción son los famosos batidos verdes o DETOX a los que me hecho adicto y que proporcionan un chute de energía y vitalidad para todo el día, al mismo tiempo que limpian tu cuerpo (puedes leer más sobre ellos en este enlace). Desde hace más de año y medio tomo estos batidos para desayunar entre tres y cinco días por semana, y el resultado es mágico. Si al principio os parecen demasiado fuertes, id probando a poner más fruta dulce e id introduciendo poco a poco el verde, veréis como acabáis por amarlos. Mis preferidos: piña, menta y apio / manzana, naranja, plátano, acelga y jengibre / manzana, zanahoria, remolacha y espinaca.

batidos-detox

Desintoxicación personal

Por último nos hablaron de la limpieza de agenda. ¿Cuántos amigos tenemos en la agenda con los que no hemos hablado en los últimos tres años y seguramente no volvamos a ver en nuestra vida? Por supuesto, es muy bueno tener contactos y hoy en día es muy fácil relacionarse con la gente, pero las relaciones mejor reales y de calidad. Hay que saber decir que NO, hay que saber alejarse de la gente que nos aleja de nuestros objetivos, gente “tóxica para nosotros”. Lo que yo hice fue eliminar de FB a toda la gente que intuía no iba a ver más y cuya vida tenía que ver cada vez que abría FB sin que me interesase (¡cuánto tiempo perdido!).

 

¿Qué me decís? ¿Os animáis? Si lo hacéis, no dudéis en contarme vuestra experiencia.

 

Por último, no me gustaría acabar este post sin agradecer a todos los que habéis hecho posible que este año 2016 sea maravilloso para mí, incluyendo la creación de este blog y el feedback que recibo cada vez que escribo. Y para el que no lo sepa, el año que viene escribiré desde Toronto J Seguro que os traigo alguna sorpresita… ¡Gracias, gracias y mil gracias!

¡Feliz Navidad,  próspero año nuevo… y que sea muy fuerte el abrazo 🙂 !