Había escuchado en varias ocasiones la palabra, pero hasta que el gran Javier Martín nos dio un seminario magistral sobre crowdfunding (CF) a finales del año pasado no comprendí el verdadero concepto y el potencial que lleva asociado.

Ese día salí asombrado del máster, y desde entonces puedo decir que uno de mis pasatiempos preferidos es entrar en cualquiera de las plataformas de CF y ver campañas y campañas de proyectos interesantes. Otras de las cosas que hago a menudo desde entonces es seguir de cerca a Javier Martín, uno de los emprendedores que más han impulsado el CF en España (recomiendo encarecidamente la lectura de su blog Futurizable, su plataforma Loogic, y sus libros Emprender ligero y SmartMoney).

Pero vayamos por partes.

Para saber qué es el crowdfunding, podréis encontrar información detallada en los sitios web de los que os voy a hablar a continuación. Pero de una manera muy sencillita, el CF no es más que una forma de financiarse con “micro aportaciones” colectivas. Existen 3 tipos:

  • CF de recompensa: se financia un proyecto a cambio de “algo”. Lo más normal es que este algo sea un producto, aunque también se ofrecen servicios. Un ejemplo típico y fácil de entender es el de la producción de un CD de música. Imaginad que una banda necesita 10.000€ para producir su primer trabajo (equipos, alquiler del estudio, material, tiempo de dedicación, etc.), y para financiarse por CF ofrece su CD como recompensa a cambio de 10€. Por tanto, necesitará 1.000 ventas “adelantadas” para poder empezar a producir. Las plataformas no suelen cobrar hasta que se alcanza la cifra objetivo. Una vez alcanzada, se llevará a cabo el proyecto y todos los mecenas recibirán el CD por el que han pagado una vez producido. Puede haber diferentes recompensas según la cantidad aportada. Pincha aquí para ver un ejemplo.

 

  • CF de equity: una empresa ofrece parte de la sociedad a cambio de una inversión, como si fuera una “salida a bolsa”, con el fin de conseguir financiación prometiendo al inversor una rentabilidad económica determinada. Imaginemos que una empresa necesita 50.000€ para invertir en marketing y conseguir más clientes. Si los socios valoran la empresa en 100.000€, necesitarían “vender” el 50% de la sociedad. Imaginemos que dan a cada acción el valor de 1.000€, creando un total de 100 acciones, valiendo cada una de ellas un 1% de la empresa. Para conseguir los 50.000€, necesitarán sacar al “market place” el 50% de sus acciones. Pasado los años, si el valor de la empresa ha aumentado, cada uno de los inversores habrá incrementado el valor de su participación de manera proporcional. Pincha aquí para ver un ejemplo.

 

  • CF de donaciones: son microfinanciaciones similares con la diferencia de que en estos proyectos no se busca el lucro. Son proyectos sociales, y se usan mucho para la construcción de escuelas, reconstrucción de lugares afectados por catástrofes, lucha contra enfermedades, becas a estudiantes sin recursos etc. Se suelen ofrecer recompensas simbólicas, como recibir información del desarrollo del proyecto, poder contactar con los becados o incluir tu nombre en algún lugar simbólico del proyecto. Puedes pinchar aquípara ver un ejemplo.

 

A continuación os quiero hablar de algunas de las plataformas y de las campañas que más me gustan, y terminar este post explicando las increíbles oportunidades que este tipo de financiación nos ofrece (y también los riesgos).

 

Plataformas internacionales

  • Kickstarter: Es la que yo más utilizo. Muy limpita, todo muy bien organizado, y los proyectos suelen ser alucinantes. Echadle un ojo al tipo de proyectos que más os interesen: arte, moda, música, comida, artesanías, fotografía, vídeo, juegos, tecnología, diseño… además, está en español.

 

  • Indiegogo. También en español y muy sencilla de usar. Como la anterior, ¡una pasada!

 

  • Gofundme: No está en español y personalmente el aspecto me gusta algo menos, pero es la plataforma que actualmente más dinero mueve en el mundo (seguidas por Kickstarted e Idiegogo).

 

Plataformas españolas

  • Lanzanos: Es la plataforma española de CF de recompensa más importante, y os la recomiendo si queréis seguir profundizando en el la idea del CF.

 

  • Seedquick: Plataforma de CF de equity más importante de España. Está genial organizada y os puede resultar muy útil si estáis interesados en encontrar financiación para vuestro proyecto o invertir en empresas.

 

  • Housers: Es una de las plataformas de CF españolas más famosas. Es una mezcla entre CF de recompensa y equity, que se basa en microfinanciaciones para invertir en inmuebles (¡a partir de 100€!). Una idea fabulosa.

 

  • Migranodearena: Quería incluir una plataforma de CF social también, y creo que ésta es una de las mejores.

Campañas

Os dejo tres de las campañas que más me han gustado, aunque hay millones más…

 

Potencial del crowdfunding

El concepto de crowdfunding está muy ligado al de Lean Startup del que ya os hablé en otro post y de emprender ligero  y su principal potencial es que minimiza riesgos al máximo:

  • Para empezar se evita el riesgo de una financiación propia. Ya sea escribir un libro, diseñar y fabricar una colección de relojes, o crear un aparato tecnológico novedoso… tendrás el dinero antes de empezar el proyecto (os tendréis que haber gastado antes el dinero en la campaña, pero éste es relativamente pequeño).

 

  • Pero sobre todo, mucho más importante será evitar el riesgo de la incertidumbre, ya que el CF te permitirá saber si lo que ofrecéis tiene demanda o no, o en otras palabras, ¡tendréis clientes antes de fabricar vuestro producto! Sin duda, es la mejor forma de testear de una manera barata y real si tus productos/servicios tendrán éxito.

Por último, el consumidor también está de enhorabuena, ya que los productos suelen tener unos precios bastante bajos relativamente, ya que se ahorran muchos costes de inversión, de intermediarios, márgenes de contingencia…

Eso sí, existe un riesgo de que el periodo de producción pueda alargarse respecto al previsto, que el producto final no sea el esperado, o incluso que nunca se llegue a producir (caso en el que normalmente se os devolverá el dinero).

Aunque personalmente creo que el riesgo es asumible comparándolo con las ventajas. Mi primera experiencia fue consumidor de este reloj que compre a un precio muy competitivo… y que tardó cinco meses en llegar a mi casa (un par más de lo esperado). Estoy muy contento con él, y voy a seguir utilizando CF… de momento como consumidor, aunque estoy seguro de que en un futuro próximo lo haré desde el otro lado de la barrera.

Y a ti, ¿te ha gustado tanto como a mí? ¿Vas a utilizar el CF desde alguno de las dos perspectivas? Si te ha quedado alguna duda o simplemente quieres dar tu impresión, déjame  tu comentario abajo y te responderé lo antes posible.

En el próximo post hablaré de finanzas personales y la manera óptima en que “se supone” que debemos gestionarla. El plan es que os pueda ayudar a vosotros… y que yo mismo ponga en práctica lo que he leído un millón de veces y tanto me cuesta llevar a cabo… Pero eso será en la siguiente.

 

¡Qué sea fuerte el abrazo 🙂 !