Antes de nada quisiera disculparme por llevar sin publicar casi un mes y no haber dado ninguna explicación hasta el momento. Prometo que la excusa es buena:

Desde hace más de dos años, trabajo en un proyecto muy bonito en el que estamos involucrados todo un equipo internacional (españoles, franceses, alemanes, estadounidenses y canadienses) del que no puedo contar mucho más… pero que podría cambiar mi vida muy pronto.

Conforme se acerca la fase final del proyecto, éste reclama más tiempo de mi parte, y durante las últimas semanas he estado trabajando desde Canadá enfocado al cien por cien en él (sí, lo sé, no es que me falte tiempo, es que este proyecto es mi prioridad número uno ahora mismo).

Sin embargo, durante estas semanas sí que he tenido tiempo para reflexionar sobre la trayectoria del blog estos dos primeros meses y sobre la dirección que quiero que tome.  Y ahora que estoy en el avión de vuelta, aprovecho para contároslo.

 

Evaluación técnica

Tras haber publicado ocho posts, uno cada semana, mis sensaciones son muy positivas en cuanto al feedback de los lectores (por supuesto, también he recibido críticas constructivas las cuales agradezco con todo mi alma), aunque no tanto a la hora de evaluar las estadísticas.

Según los comentarios, los primeros posts gustaron mucho (hasta catorce tiene el de Dos lecciones para levantarse de una caída…). Sin embargo, las entrevistas por escrito han tenido tanta interacción.

  • Medida correctora #1: cómo prometí voy a acabar la serie de entrevistas cambiando el formato de escrito a audiovisual, con la idea de hacerlas más atractivas. Además, a partir de ahora voy a intercalar las entrevistas con posts propios que refresquen el blog.

El número de suscriptores es de treinta ahora mismo, la mayoría de los cuales se dieron de alta en muy poco tiempo, y luego han ido creciendo con cuentagotas.

  • Medida correctora #2: estoy preparando un nuevo lead magnet mucho más completo para los nuevos suscriptores (por supuesto también a los antiguos) y reflexionaré sobre ofrecer ventajas exclusivas para ellos.

Además, apenas he hecho uso de las estadísticas de Google Analitycs ni de las redes sociales. Aunque como explicaré a continuación, no es algo que me preocupe en exceso.

 

Evaluación personal

Para hacer esta evaluación, que considero mucho más importante que la primera, lo primero que he tenido que hacer es comprender el objetivo con el que empecé a escribir el blog y si está siguiendo la buena dirección.

Tras reflexionar un buen rato, creo que estos son los objetivos personales por los cuales empecé el blog:

* Para que quede claro, el objetivo principal de mi blog es ofrecer el mayor número de herramientas posibles para que los lectores puedan tomar decisiones que les lleven a tener éxito en sus proyectos personales. Los que cito a continuación, son beneficios personales que busco al escribir el blog.

  1. Plasmar por escrito todas las ideas que tengo desordenadas en mi cabeza, para testearlas, descubrir si hay gente a las que les interesa.
  2. Dar fuerza a mi CV y empezar a crear mi marca personal.
  3. Crear nuevas oportunidades.

Y en este sentido, no puedo estar más contento.

A medida que voy posteando voy recibiendo vuestros comentarios, lo que me ayuda a comprender cuáles de las cosas que puedo aportar interesan más y cuáles menos. Además, el blog aparece ya en la primera página en algunas búsquedas de Google:

Posicion google

Por último, desde que empecé el blog, me han contactado para ofrecerme impartir un curso de Gestión de Proyectos, y he empezado un proceso con un par de personas (sin cobrar) para ayudarles a alcanzar el éxito en sus proyectos.

  

Continuación

Sin embargo, también he comprendido que aunque el  blog puede complementar perfectamente mi carrera profesional como Project Manager, ahora mismo no es mi prioridad número uno, ni busco que sea una fuente de ingresos directa, como se me ha podido pasar por la cabeza más de una vez.

Por ello, no quiero comprometerme a postear con una frecuencia determinada. Eso sí, prometo esforzarme al máximo en escribir posts de la mayor calidad posible, aunque para ello tarde algo más en publicarlos.

Y para que no creáis que esto es una rajada y que la próxima publicación será dentro de dos meses, os dejo una lista de los posts que tengo en mente y que ya he empezado a trabajar:

  • Un par de entrevistas en vídeo
  • Post sobre el crowfunding
  • Post sobre cómo gestionar mis finanzas personales (autocrítica)
  • Post sobre el paso previo a dar antes de arrancar un proyecto

 

Reflexión final

Sabéis que no me gusta acabar un post sin proponer alguna tarea que os pueda servir a avanzar con vuestros proyectos.

En el post de Cómo conseguir los objetivos que te propongas, propongo conocer primero el estado actual en el que estamos (A), luego definir el punto ideal al que nos gustaría llegar (B), por ejemplo en 3 años, y finalmente, a la vez que regresamos en el tiempo, ir definiendo los pasos necesarios para llegar a ese punto final. Algo así:

seguimiento objetivos

Pues bien, una vez definidos estos puntos intermedios, es muy importante hacer un seguimiento cada cierto tiempo, y creo que junio es un mes ideal para hacer un alto en el camino y evaluar el progreso de los objetivos que os propusisteis a principios de año (y si no lo hicisteis, ahora es el momento!) y ya de paso plantearos si son coherentes con vuestros sueños (punto B).

Aunque hoy os haya presentado la reflexión sobre el momento en el que mi blog se encuentra, en realidad empezar a escribirlo es solamente uno de los tres objetivos que me propuse para 2017, y he hecho lo mismo con los otros dos.

Os puedo asegurar  que saber que sabes que estás en el camino de alcanzar de tus sueños da muchísima tranquilidad, paz interior y alegría. Por eso, os propongo que hagáis este mismo ejercicio.

Cómo siempre, os invito a que comentéis vuestros resultados en los comentarios de abajo y si tenéis cualquier sugerencia (cómo temas para los próximos posts), no os cortéis ni un pelo.

 

Me alegra muchísimo volver a estar en contacto con vosotros 🙂 .

Que sea muy fuerte el abrazo,

Mario.

Foto: Albero Parada